La mayor parte de los tumores maxilares excepto los que comienzan en
los alvéolos, se manifiestan en forma de una hinchazón,
habitualmente indolora. El examen radiológico confirmará
la actividad osteolítica y osteoblástica en su extensión
pero no indicará de qué tipo de proceso patológico
se trata. Esto solo puede determinarse mediante un cuidadoso examen
del paciente, y luego, finalmente por la biopsia del tumor.
Clasificación de los tumores
maxilares
1. Lesiones benignas del alveolo.
a. Hiperplasia gingival: se caracteriza por hipertrofia
de las encías, la mayor parte de las veces provocadas por la
dentadura, aunque también pueden provocarse por medicación
tales como los antiepilépticos.
b. Papilomas: cuyo tratamiento es la escisión simple.
c. Tumores gestacionales: que aparecen con frecuencia generalmente en
el período de gestación.
d. Epulis: tumor periférico de células gigantes, cuyo
tratamiento es la escisión local.
e. Hemangiomas.
f. Tumores mixtos: generalmente benignos, localizados con frecuencia
en el paladar.
2. Tumores malignos del alveolo.
a. Carcinoma epidermoide: Pueden invadir tanto el
maxilar superior como el inferior.
b. Adenocarcinomas: Crecen formando un tumor voluminoso que invade precozmente
el hueso y se extiende por ambos maxilares.
c. Osteosarcoma
d. Otros tumores raros.
3. Tumores benignos de los maxilares.
a. Quistes, como los quistes radiculares, periodontogénicos
y congénitos, algunos de los cuales crecen mucho.
b. Tumores óseos: 1-Exostosis: como el torus mandibular y torus
palatino que puede precisar ser extirpado en caso de intolerancia a
la prótesis dentaria. 2- Osteomas, 3- Los tumores de células
gigantes, generalmente tienen un aspecto maligno pero que responden
bien al tratamiento con escisión. 4- Ameloblastomas, los cuales
requieren una escisión amplia pero en los que la reconstrucción
es posible mediante injertos óseos.
c. Tumores del tejido conjuntivo: como fibromas y angiomas.
4. Tumores malignos de los maxilares.
Tratamiento de los tumores de los maxilares
Tumores Benignos: Los
quistes o tumores benignos del maxilar pueden tratarse mediante una
simple escisión por vía intrabucal. Debido a esto y a
que estos tumores están relacionados con la dentadura, suele
ser accesibles por la boca, sin embargo cuando un quiste ha crecido
tanto que se extiende por todo cuerpo del maxilar inferior se debe colocar
una vía de acceso externa.
La escisión más importante se realiza en el tratamiento
de los ameloblastomas y hemangiomas que requieren una resección
muy amplia del hueso sano a ambos lados del tumor.
La displasia de los huesos faciales (displasia craneometafisaria o displasia
tubular) es una alteración ósea cuya característica
es que afecta los huesos del esqueleto. El tratamiento debe ser en lo
posible conservador.
Tumores malignos: Los
tumores malignos del alveolo generalmente pueden extirparse fácilmente
y generalmente la reconstrucción suele ser fácil aunque
algunos casos requieren vaciamientos de cuello.
Reconstruccion de los tumores
maxilares
Cuando la resección del tejido tumoral es
conservadora generalmente se puede recurrir a técnicas tales
como la regeneración tisular guiada, con membranas, injertos
de hueso en pequeña cantidad. El problema más importante
que surge tras la extirpación de un tumor maxilar consiste en
la reconstrucción de una parte importante del mismo. Dicha reconstrucción
generalmente se realiza mediante técnicas de colgajos óseos
libres vascularizados.
¿Existe la posibilidad de una reconstrucción
inmediata?
Sí existe la posibilidad, es más,
la no reconstrucción da lugar a graves secuelas por retracción
tisular, por lo que es imperativa (tanto sean tumores malignos como
benignos) la reconstrucción de dicha área mediante injertos
óseos.
Proceso postoperatorio
El postoperatorio, generalmente, dura aprox. entre
3 semanas y 1 mes. La zona donante presenta pequeñas molestias,
no obstante es fácil la recuperación al cabo de pocas
semanas. En cuanto a la región facial, poco a poco el edema va
disminuyendo progresivamente.
¿Qué secuelas
existen en los casos no tratados?
Las secuelas que existen en los casos no tratados
son secundarias a la retracción tisular que luego dificulta en
forma extraordinaria la recuperación por lo que sí es
posible debe hacerse en forma inmediata.
¿Es posible colocar dientes
sobre la mandíbula reconstruida?
Sí es posible colocar el diente sobre el
hueso maxilar mediante implantes dentales sobre los cuales se coloca
una prótesis fija. Existen algunos factores como la radioterapia
que pueden dificultar estos aspectos aunque casi siempre es posible
realizar una reconstrucción inmediata de la oclusión.
¿Qué sucede si
las secuelas de un paciente no son tratadas adecuadamente?
Para dichas secuelas el tratamiento consistiría
en la aportación de partes blandas para conseguir el tejido que
se ha extraído tras la primera intervención.
En caso de requerir más información, por favor, comuníquese
con nuestro Servicio y le daremos más información sobre
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